Las burlas son en ocasiones una etapa de crecimiento que casi todos los niños experimentan. Pero en ocasiones la burla repetitiva hacia un niño puede convertirse en acoso. También cuando hay una intención consciente de lastimar a otro niño. Por eso los padres tenemos que estar pendientes de que nuestro hijo no sufra acoso de ningún tipo.
El bullying puede consistir en acoso verbal mediante amenazas o insultos, acoso psicológico excluyendo a los niños o difundiendo rumores sobre ellos e incluso acoso físico con conductas violentas como golpear, empujar o quitarle sus cosas a un niño. “Una definición contextual del bullying se refiere a una situación social en la que uno o varios escolares toman como objeto de su actuación injustamente agresiva a otro compañero y lo someten, por tiempo prolongado a agresiones físicas, burlas, hostigamiento, amenaza, aislamiento o exclusión social aprovechándose de su inseguridad, miedo o dificultades personales para pedir ayuda o defenderse”, como explica en este

